De algún lejano rincón de otra galaxia el amor que me darías transformado volvería un día a darte las gracias. Cada uno da lo que recibe, y luego recibe lo que da. Nada es más simple, no hay otra norma: nada se pierde, todo se transforma.
viernes, 12 de diciembre de 2008
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
























